Zicatela pretenciosa.

Lento su cuerpo dorado y su alma dorada y su cabello dorado en el amanecer del Sol de ésta playa.

Lenta yo, toda yo para fulminar la espera.
Tratando de alargarlo a pocos, en atmósfera de agonía.
Inmensa su sonrisa catastrófica y su humor ácido incarcomible.

Libro de historias de un auténtico mundo al aire libre. 
Pero hubo una mañana sin café,
haciéndome notar que las despedidas ya no debieran ser largas.
Ni agónicas.
Ni dolorosas.

Que se deben llorar a solas si se han de llorar,
pero ya no más despedidas para siempre.
Que la libertad se vierta en el aire. 
al terminar, nada, salvo la respiración funcionó. 
Y sin mirar atrás, como en las míticas escenas, a paso lento, lenta lágrima, lento el humo del cigarrete, lento el amargo sabor de la boca, de la saliba que no pasa.
Lenta, larga, pesada y sollozante la pendiente a casa . 
Pero ya todo lo sabemos, que el camino, que la vida, que si todo… 

Nomenos que la inmensa gratitud por haberme enamorado de una alma libre, oooooootra vez!

Así es él. 


http://www.youtube.com/watch?v=OCuomohWdE0

(vía pharzy)

Sobre el diminuto hecho de no usar zapatos y declararse descalza.


Hace como 4 meses que no uso zapatos ni sandalias. No fue un proceso sencillo. Comenzó el día que mi amiga Alma, no tenía sandalias y así fue como dos semanas después comprendí que el ser humano, es a veces violento consigo mismo. Que es reconfortante  regresarte en el camino, sólo por recoger una piedra filosa o un cristal. Te hace mirar al piso, concentrarte en los detalles, poco a poco, se va configurando un andar tipo guerrero, como el de las Tarahumaras, o el de los Toltecas, que bien conozco. Pero caminar sin zapatos en la playa y decirlo así, se ha de entender como un chiste o una broma lejana,  pero andar sin zapatos en cualquier lado y moverse sin zapatos a cualquier lado, no sólo representa un acto de interiorización severo, también configura una conducta humana, de vuelta a lo básico.

Luego de comprender que la conexión Universal, estando descalza se logra con mejor calidad.

Que no necesito realmente zapatos.

Que me gusta la sensación de mi cuerpo conectado al piso.

Que después de todo, no necesito nada.

Estoy a punto de volver a los zapatos, pero no por necesidad, quiero saber cómo es el mundo ahora, que hay después de no necesitar zapatos. 

Me declaro entonces, aprendiendo a vivir descalza.

A Finbar

Luego de mis tres de la mañana, se enchina no sé cómo, una duda, una chispa de inquietud. Todo me pregunta por ti y se escribe tu nombre en círculos, que me parecen espirales.

Otras dudas menos crueles, me preguntan dónde estás.
Entonces me desespero toda y con gravedad y afectación llamo a la calma.
Y ofrezco velas y plegarias para cuidar de mis perturbaciones tu sueño.

Aunque quizá tu, una noche, soñando, me  responderás que sí o que no a juegos de preguntas -nada exacto-  son solo cosas que no sabes  y que en sueños te preguntan, pero al despertar, de nuevo, todas ellas, diminutas, se apagan…

Y tú al despertar, despiertas contento, intuyendo que en media vida tuya, me cuelo entre tus sueños, en tus preguntas y en tus desvelos…

GRACIAS POR TU LUZ  

Me integro a la dulzura que me produce tu recuerdo.
Le sonrío a una canción que en ese recuerdo, me parece casi propia.
Observo y no me detengo en el que fuere tu último estacionamiento
sin una sóla ancla a la historia, no hay algo que me asegure que exististe.
Excepto esta sanación en mi espíritu.
Estas ganas incontrolables de vivir… 

Cataclismo Emocional:

Pregunté con magia si volvería a verte, ella, alevosa, letal y concreta dijo que sí.

¡El amor es otra cosa!


A veces, la cuadratura del ritmo cósmico me falla.
setecientos mil  movimientos antes de llegar a ti.
setecientos mil   compresiones de tu pupila hasta verme.
setecientas mil veces mi misma sonrisa, en un instante dislocada.
Soy una master de la insensatez.
¡Esta vez me lo creí! 

A Benji en Guadua. 

El amor no es otra cosa.


Yo no quiero ese tipo de sacrificios, ¿sabes? de que camines bajo una tormenta (eléctrica) sólo para verme.
Sé manejar la ansiedad por verte, mientras  no estabas aquí,  me convertí en una mujer.
Tampoco quiero que estóico esperes mientras despierto.
       Quiero, deseo, suplico que te vayas a la vida. Que te subas a tu tabla, a los besos o a todas las sonrisas del mundo.
Yo no quiero que me dejes la mitad de tu jugo, ni tampoco de tu porción de ensalada, mucho menos que te bebas el café si no te gusta. Para mi el amor ya es otra cosa; es un conjugo de dares, recibires y aceptares.
¡No me regales una caminata que pudiera matarte! 

Regalame a ti, en la nostalgia de tu terraza, queriendo verme.
Y cuando acabe la tormenta, ven a mi y muestrame el abrazo primigenio, el del génesis entre tú y yo.

No el frío bajo la lluvia, ni tu inmensa sonrisa y todo el cuerpo tuyo sobre los charcos. Aunque, ¿sabes? el amor entero en esta calle, no podría ser otro momento.

A Benji, bajo la lluvia.




 

Un poema para niños.


                                                            Para Iker

Un sueño: 
en la casa de los espejos los espejismos suelen soñar.
Sueña el espejismo  un espejo donde mirarse llorar.
Hacer una imagen propia, a semejanza del espejismo, que aparece y reaparece como si su inexistencia, no fuera a perdurar.

¿qué fue lo que le dijo el espejo?

Acá todos estamos en espera de ser cristal. 

A ver Daniella te voy a decir despacito, unas instrucciones para ver si sobrevives a la vida.

Instrucciones para dejar de llorar.

ü  Comenzar a llorar.

ü  Detenerse.

ü  Respirar.

ü  Imaginar que en alguna parte del mundo, una GRAN cascada se detiene dos segundos como por arte de magia.

ü  .Seguir con la vida.

 

Ya sé que cuando leas esto, pensarás que seguro no lo necesitas, porque todo ya lo sabes. Y de algún modo eso es cierto.

Pero pese a eso, quiero pedirte que si un día de pronto, no puedes dejar de llorar, te imagines una cascada-detenida, en algún lugar del mundo.